Japón es admirado por los niveles de seguridad que ha logrado. Se registran aproximadamente 1,8 millones de delitos al año de los cuales sólo 7.000 son considerados violentos (homicidios y robos a mano armada). Su policía cuenta con 221.000 agentes (uno por cada 560 ciudadanos).
Hay unas 1250 jefaturas de policía repartidas en todo el Japón. Las comisarías están subdivididas en pequeñas dependencias de policía comunitaria llamadas koban, que son fácilmente reconocibles por su original arquitectura y su farolillo rojo. Los koban son pequeños locales – similares a los ‘police box’ ingleses – con poco más que una mesa, una silla y un teléfono. Están abiertos las 24 horas.